Un equipo de investigadores de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido, y del Museo Real de Ontario y la Universidad de Toronto en Canadá, han llevado a cabo los estudios oportunos en los fósiles de peces procedentes del Cámbrico (unos 505 millones de años) de los yacimientos de Burgess Shale y en las Montañas Rocosas de Canadá. Uno de los fósiles estudiados nos desvela el origen de las mandíbulas de los vertebrados.
El ejemplar ha sido bautizado como Metaspriggina walcotti, y modifica por completo la gráfica de vertebrados que hasta ahora teníamos, puesto que pone de manifiesto que el precursor de los vertebrados es mucho más antiguo de lo que hasta ahora se creía.
A lo largo del proceso evolutivo de las mandíbulas en los vertebrados, una serie de arcos huesudo alrededor de la cabeza, se han ido adaptando hasta convertirse en las mandíbulas definitivas.
La sorpresa ha sido al estudiar el área branquial, de cuyo análisis se desprende que eran unos animales muy buenos nadadores. El fósil no permite ver perfectamente los ojos.
Las diversas excavaciones han sacado a la luz 44 fósiles en un buen estado de conservación.

